jueves, 30 de diciembre de 2010

PREVENCIÓN DE LAS LESIONES EN LOS PITCHERS

El tema de las lesiones en los jugadores de beisbol es una constante preocupación, que siempre esta presente dentro del cuerpo técnico y gerencial de los equipos la prevención es nuestra principal aliado en estos casos……..por que? Primero: Cada equipo tiene que tener un registro medico de cada jugador, antes del inicio de los entrenamientos de pre-temporada, o en nuestras academias, estos deben constar de exámenes y resultados médicos generales de cada atleta, por ejemplo los oftalmólogos, odontólogos, los cardiacos, ect.

Como vivimos en climas de mucho calor y humedad, con temperaturas que llegan hasta los 38 grados y la humedad relativa en un 95%, hay que hacer una planificación adecuada de los entrenamientos técnicos y las cargas físicas, que siempre sean antes de las 12 del mediodía y después de las 3 de la tarde, que es cuando la temperatura es la mas adecuada.

Principales lesiones

1- Dolor del brazo de lanzar: El descanso es la mayor medicina, acompañados de tratamientos de calor en cualquier forma, diatermia, paños calientes, masajes, ect. Manteniendo el tratamiento hasta que el dolor desaparezca, hay que revisar también las cargas físicas que esta recibiendo. Las lesiones del musculo rotor, la bursitis, las del codo (Tommy Johns) deben ser tratada por médicos especialistas.

Manguito Rotador

Las lesiones del hombro son muy comunes en el béisbol. El movimiento de lanzamiento por sobre la cabeza provoca un estrés significativo sobre el hombro (1). Los programas de entrenamiento de la fuerza realizada por muchos jugadores de béisbol con frecuencia son inadecuados para mantener la salud del hombro y para maximizar el rendimiento. El entrenamiento de los músculos del manguito rotador del hombro debería ser una parte esencial de un programa completo de entrenamiento de la fuerza y de acondicionamiento.

El manguito rotador consiste de 4 músculos: el supraespinoso, el infraespinoso, el redondo menor y el subescapular (ver Figura 1). Estos músculos se originan en la escápula y se insertan en el húmero (el hueso del brazo). La función de los músculos del manguito rotador es la de elevar el hombro, producir la rotación alrededor del hombro, y proporcionar el control biomecánico para mantener la salud normal de la articulación del hombro.


Figura 1. Músculos del Manguito Rotador (vista posterior).

El Rol de los Músculos del Manguito Rotador durante el Lanzamiento

Cada fase del movimiento de lanzamiento esta caracterizada por contracciones musculares específicas. Durante el movimiento inicial o fase de “elevación”, los músculos del manguito rotador se contraen de forma concéntrica (contracción en donde los músculos se acortan), para elevar el hombro y para colocarlo en posición de rotación externa. Durante las fases de lanzamiento y liberación de la pelota, la acción de los músculos del manguito rotador es excéntrica (el músculo se alarga) para minimizar el estrés potencialmente dañino que se produce sobre el hombro (1). El entrenamiento de los músculos del manguito rotador debe ser llevado a cabo utilizando ejercicios tanto concéntricos como excéntricos. La realización de estos ejercicios deberían mejorar el rendimiento y pueden ayudar a reducir el riesgo de lesión.

Programa de Ejercicios

La Tabla 1 muestra un programa de ejercicios para el fortalecimiento de los músculos del manguito rotador. El objetivo es entrenar la capacidad de resistencia de estos músculos versus el entrenamiento de la potencia y el tamaño. El entrenamiento debería comenzar sin utilizar pesos o utilizando pesos mínimos mientras se realizan grandes cantidades de repeticiones (25-30 repeticiones por series). Cuando usted sea capaz de realizar los ejercicios sin sentir “ardor” (fatiga), incremente la intensidad de cada ejercicio utilizando pesas de una o dos libras, o utilizando bandas elásticas más duras.


Tabla 1. Programa de ejercicios para los músculos del manguito rotador.

Descripción de los Ejercicios

Rotación externa de lado

Recuéstese sobre un lado colocando el brazo con el que realiza los lanzamientos descansando sobre el torso. El codo debe mantenerse en un ángulo de 90 grados. Realice la rotación del hombro levantando la mano hacia arriba. Los errores técnicos incluyen levantar el codo o realizar la rotación desde la columna (ver Figura 2).

Rotación externa en posición de decúbito prono

Colóquese en posición de decúbito prono (sobre el estómago) con los hombros y codos colocados de manera que formen un ángulo de 90 grados. Comience el ejercicio con sus manos dirigidas hacia el piso. Realice la rotación del hombro (externamente) levantando la mano en dirección ascendente (ver Figura 3).

Abducción horizontal en posición de decúbito prono

Colóquese en posición de decúbito prono con sus brazos estirados colgando hacia abajo. Levante su brazo, con los pulgares apuntando hacia arriba, hasta llegar a la posición horizontal (como se muestra en la Figura 4).

Vuelos laterales [scaption]

Colóquese de pie, sosteniendo las pesas con los brazos estirados al costado de su cuerpo. Levante sus brazos (con los pulgares hacia arriba) hasta la altura de los hombros, formando un ángulo de 35 a 45 grados con el centro de su cuerpo (ver Figura 5).

Rotación externa en posición de pie

Coloque el brazo y el hombro en una posición tal que formen un ángulo de 90 grados (ver Figura 6). Rotar la mano hacia el techo (rotación externa del hombro) (ver Figura 7). Realizar un paso largo hacia atrás. Retornar los brazos a la posición inicial, permitiendo que se produzca solo un movimiento controlado de rotación interna. Realice un paso hacia delante, y entonces repita la secuencia. Este ejercicio entrena los músculos del manguito rotador en forma excéntrica. Para realizar el movimiento concéntrico, realice la rotación externa del hombro (ver Figura 7) sin realizar el paso hacia atrás.


Figura 2. Rotación externa yaciendo sobre un lado.


Figura 3. Rotación externa en posición de decúbito prono.


Figura 4. Abducción horizontal en posición de decúbito prono.


Figura 5. Vuelos Laterales.


Figura 6. Rotación externa en posición de pie (posición inicial).


Figura 7. Rotación externa en posición de pie (movimiento excéntrico posición inicial/movimiento concéntrico posición final).

LA TENDINITIS


La tendinitis es una inflamación del tendón debido a pequeños desgarros.

El atleta joven está más a menudo afectado en el punto de inserción del tendón, la apófisis, que el atleta adulto con tendinitis. Ya sea el tendón o la apófisis se vuelve doloroso y se inflama.

El descanso es una parte importante en el tratamiento de la tendinitis y apofisitis, ya que uno debe respetar las respuestas del organismo a los procesos inflamatorios con relación a los micros desgarros en las fibras del tendón. Sin embargo, el reposo total puede demorar la curación, y por lo tanto es útil un período de reposo relativo. Los jugadores de básquet con tendinitis patelar que no realizan los drills de salto, pero que en cambio nadan 2 a 3 horas diarias, mantendrán su flexibilidad y evitarán la atrofia muscular facilitando, a su vez, el proceso de curación. Ya no resulta más aceptable no responder a las expectativas fisiológicas del atleta. El descanso forzado o la inmovilización producen una predecible atrofia músculo-esquelética con un perjuicio funcional (51).

Hoy en día, se presta mucha atención en retornar al atleta a las actividades normales, tan pronto como sea posible. El hielo y las compresiones suaves son útiles en las etapas agudas de la tendinitis. Los agentes anti-inflamatorios no esteroides y, más comúnmente, la aspirina son utilizados con éxito en la fase aguda. No son utilizados, sin embargo, las inyecciones corticoesteroides.

La tendinitis provoca una debilidad y, a menudo, pérdida de la flexibilidad de la unidad músculo-tendinosa entera. Con la resolución de la inflamación aguda, el niño comienza un programa cuidadosamente supervisado de elongación y ejercicios progresivos de fortalecimiento en la zona afectada. El entrenamiento dinámico excéntrico se puede realizar en forma segura durante la primera fase de curación de la tendinitis, y puede favorecer esta curación (52). Se ha visto que particularmente efectivo rehabilitar los “desaceleradores” articulares con entrenamiento dinámico excéntrico.

También se han visto en atletas jóvenes casos de “tendinosis”, específicamente en los tendones patelar y de Aquiles (46). Esto parece ser una necrosis aséptica del tendón, que puede requerir cirugía para facilitar su revascularización.

TRATAMIENTO
En un primer momento el tratamiento de la tendinitis consiste en:

  • Reposo del tendón inmovilizando la articulación con una férula u ortesis.
  • Aplicación de frío local durante 10 minutos, tres o cuatro veces al día.
  • Medicamentos analgésicos y antiinflamatorios.

Alfredo William Valdés

MLB Instructor Internacional

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